http://www.mineriaysociedad.unsj.edu.ar/ver_noticia.php?noticia=305
Moran: “Si los ciudadanos se informan cambiará la dinámica del poder”
En el Foro/debate “Minería y Sociedad” el Dr. Robert Moran, hidrogeólogo y geoquímico proveniente de los Estados Unidos, expuso sobre “Proyectos de Minería Metalífera: impactos frecuentes relacionados con el agua. Preguntas importantes”.
En el Foro/debate “Minería y Sociedad” el Dr. Robert Moran, hidrogeólogo y geoquímico proveniente de los Estados Unidos, expuso sobre “Proyectos de Minería Metalífera: impactos frecuentes relacionados con el agua. Preguntas importantes”. Al inicio de su disertación, que contó con la asistencia de una traductora profesional, aclaró que su posición no era ni a favor ni en contra de la minería ya que su trabajo es proporcionar técnica y experiencia, y agregó: “luego los pueblos o los gobiernos deciden, en realidad son las industrias las que toman las decisiones”.
Moran manifestó desde el comienzo que esta exposición surge de su experiencia, adquirida durante 38 años de trabajo en investigaciones realizadas en muchos países del mundo, tales como Perú, Ghana, EE UU, Rumania, Honduras, Mongolia, entre otros. En este sentido, asesoró también a bancos e instituciones relacionadas con la actividad minera.
“Este tema se relaciona directamente con el dinero y el poder”, expresó Moran, ante un público que copó el hall del rectorado, y que siguió atentamente cada una de las diapositivas, algunas de ellas con imágenes de diferentes minas instaladas en varios países del mundo.
La exposición se centró en los impactos negativos que sufre el agua como consecuencia de la minería a cielo abierto, y enumeró algunos de ellos: la probable contaminación a largo plazo, la disminución del agua subterránea, la filtración de las colas, la sequía de muchos manantiales, entre otros tantos efectos. Además profundizó en las fuentes corrientes de contaminación del agua que se utilizan en la minería como los residuos de laboratorio, los explosivos, los químicos, herbicidas, combustibles, entre otros.
Moran también se refirió al enfrentamiento que existe en los países como Perú y Rumania donde los aborígenes y agricultores luchan contra las compañías mineras por el Agua, la que ha disminuido en su nivel por el bombeo que se hace desde la actividad minera.
A modo de una dinámica de enseñanza, el expositor realizó preguntas al auditorio, orientadas a fomentar el pensamiento, el debate y posteriormente el diálogo. “¿Para qué estamos en este foro?” interrogó, para luego expresar que la información es la clave para que las decisiones “ya no las tomen solamente los Gobiernos o las Industrias sino que en una misma mesa puedan sentarse a charlar todas las partes por igual”. Por último manifestó que “si los ciudadanos se informan cambiará la dinámica del poder”.
Durante su conferencia el hidrogeólogo adelantó que las preguntas importantes, anticipadas en el título de su exposición, le sirven a una sociedad para informarse sobre esta problemática y en especial para poder realizar un control real y detallado a las Industrias y Compañías del recurso natural no renovable del Agua. Estas preguntas con las que asesoró Moran se publicarán en la página del foro: http://www.mineriaysociedad.ensj.edu.ar/
Para finalizar, ante la pregunta si existe realmente el desarrollo sostenible, respondió que él había estado en cientos de minas y ninguna era sustentable, “para que resulte sustentable las empresas deberían gastar mucho dinero y eso es algo a lo que no están dispuestas”, aseguró.
Fuente: Comisión Organizadora del Foro
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miércoles, 12 de enero de 2011
Paz social del país ha sido alterada por 250 conflictos generados por el gobierno aprista
Ollanta defendió derechos de comunidades al agua y preservación del medio ambiente
Víctor Alvarado
El candidato presidencial de la confluencia “Gana Perú”, Ollanta Humala, advirtió que la paz social en el país ha sido alterada por la existencia de 250 conflictos sociales generados por determinadas actividades que amenazan los derechos de las comunidades campesinos al agua y a la preservación del medio ambiente, y por la decisión del gobierno de dialogar únicamente con las empresas y no con las poblaciones.
“Una prueba de la responsabilidad del gobierno en la generación de estos conflictos son los casos de Huancabamba y Carmen de la Frontera (Piura), donde las poblaciones fueron objeto de la imposición unilateral de concesiones mineras, esto en un gobierno nacionalista se revertirá mediante un diálogo, en igualdad de trato, entre el Estado, el capital y las comunidades”, dijo.
“Nosotros vamos a dar estabilidad social a las comunidades. La paz social se logra sobre la base del diálogo entre el Estado, el capital y las comunidades, pero el actual gobierno sólo conversa con el capital y por eso se dan los conflictos”, dijo.
El candidato presidencial señaló que la minería no debe ser temida por las poblaciones y que se trata de establecer reglas de juego que aseguren, por parte de las empresas mineras, la realización de esta actividad con responsabilidad, para lo cual estas deben cumplir con pagar sus impuestos, respetar el medio ambiente, generar empleo y realizar una verdadera transferencia tecnológica.
Seguidamente, planteó en esta perspectiva que “el Estado tiene que convertirse en propietario de los recursos naturales y para eso proponemos una nueva Constitución, para que el país participe en la repartición de utilidades. La actividad minera debe estar en paz con las comunidades y el agua es un derecho de todos los peruanos”, enfatizó.
Finalmente, respecto a los candidatos a congresistas por “Gana Perú”, sostuvo que a diferencia del 2006, en que aún no tenían construido el partido nacionalista, y no hicieron una buena selección, ahora sí tenían candidatos propios, que serán dados a conocer oportunamente.
Humala hizo estas precisiones durante su visita a Piura, donde hizo entrega de regalos navideños a 300 niños de los asentamientos humanos en el coliseo “Campeones Boliviarianos”.
Víctor Alvarado
El candidato presidencial de la confluencia “Gana Perú”, Ollanta Humala, advirtió que la paz social en el país ha sido alterada por la existencia de 250 conflictos sociales generados por determinadas actividades que amenazan los derechos de las comunidades campesinos al agua y a la preservación del medio ambiente, y por la decisión del gobierno de dialogar únicamente con las empresas y no con las poblaciones.
“Una prueba de la responsabilidad del gobierno en la generación de estos conflictos son los casos de Huancabamba y Carmen de la Frontera (Piura), donde las poblaciones fueron objeto de la imposición unilateral de concesiones mineras, esto en un gobierno nacionalista se revertirá mediante un diálogo, en igualdad de trato, entre el Estado, el capital y las comunidades”, dijo.
“Nosotros vamos a dar estabilidad social a las comunidades. La paz social se logra sobre la base del diálogo entre el Estado, el capital y las comunidades, pero el actual gobierno sólo conversa con el capital y por eso se dan los conflictos”, dijo.
El candidato presidencial señaló que la minería no debe ser temida por las poblaciones y que se trata de establecer reglas de juego que aseguren, por parte de las empresas mineras, la realización de esta actividad con responsabilidad, para lo cual estas deben cumplir con pagar sus impuestos, respetar el medio ambiente, generar empleo y realizar una verdadera transferencia tecnológica.
Seguidamente, planteó en esta perspectiva que “el Estado tiene que convertirse en propietario de los recursos naturales y para eso proponemos una nueva Constitución, para que el país participe en la repartición de utilidades. La actividad minera debe estar en paz con las comunidades y el agua es un derecho de todos los peruanos”, enfatizó.
Finalmente, respecto a los candidatos a congresistas por “Gana Perú”, sostuvo que a diferencia del 2006, en que aún no tenían construido el partido nacionalista, y no hicieron una buena selección, ahora sí tenían candidatos propios, que serán dados a conocer oportunamente.
Humala hizo estas precisiones durante su visita a Piura, donde hizo entrega de regalos navideños a 300 niños de los asentamientos humanos en el coliseo “Campeones Boliviarianos”.
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jueves, 11 de noviembre de 2010
Foro de los Pueblos Indígenas Minería, Cambio Climático y Buen Vivir
http://www.ecoportal.net/content/view/full/95386
10/09/10
Cuando la crisis climática amenaza todas las formas de vida, las instituciones financieras internacionales y los Estados continúan promoviendo actividades altamente contaminantes. La minería, en particular, utiliza enormes volúmenes de agua y envenena ríos, lagos y cabeceras de cuenca, además de arrojar a aire y tierra sustancias igualmente tóxicas.
Cincuenta millones de indígenas pertenecientes a más de 671 pueblos del Abya Yala (América Latina) sufren la imposición de las actividades extractivas, principalmente la minería, en sus territorios. El 90% de la población indígena del continente se concentra en cinco países: Guatemala, México, Perú, Bolivia y Ecuador. Y es precisamente en estos países donde se observa una expansión de la minería, vulnerando derechos colectivos, generando impactos negativos en el modo de vida de las comunidades y pueblos, y constituyendo una de las causas de la crisis climática al contaminar y depredar la Madre Tierra.
La expansión minera se inscribe en la globalización neoliberal, sustentada en el libre mercado, las máximas ventajas a las inversiones extranjeras y la priorización de las actividades extractivas, con mínimos controles ambientales y laborales. Por ello esta expansión está amparada por políticas de Estado que priorizan el crecimiento económico sobre la base de la extracción de los recursos naturales y las exportaciones. En la ejecución de estas políticas, los estados incumplen la obligación de consultar a los pueblos indígenas antes de aprobar el inicio de actividades mineras en sus territorios.
Todo esto se hace en nombre del desarrollo. Sin embargo, la experiencia mundial muestra que la minería no contribuye al desarrollo de los pueblos, pues es una actividad de enclave, que primariza la economía, recibe privilegios tributarios y precariza de manera creciente las condiciones laborales. Y, sobre todo en los países pobres, es una actividad altamente contaminante y violatoria de derechos.
Cuando la crisis climática amenaza todas las formas de vida, las instituciones financieras internacionales y los Estados continúan promoviendo actividades altamente contaminantes. La minería, en particular, utiliza enormes volúmenes de agua y envenena ríos, lagos y cabeceras de cuenca, además de arrojar a aire y tierra sustancias igualmente tóxicas.
A lo anterior se agrega que la imposición de la minería va acompañada de un proceso de criminalización de las protestas indígenas, que se expresa en el endurecimiento de las leyes penales, persecución policial y judicial, desplazamientos forzados, militarización de territorios e incluso torturas y asesinatos.
Frente a esta situación, los pueblos indígenas, a través de sus organizaciones, han emprendido procesos de resistencia a la expansión minera. Han activado diversas estrategias ante el Estado y las empresas para exigir el respeto de sus derechos. Han convocado a la realización de consultas sobre proyectos mineros donde se han manifestado mayoritariamente en contra de esta actividad, sobre todo en Perú, Guatemala y Colombia. Y han llamado a movilizaciones contra las políticas de Estado que favorecen el desarrollo de la industria minera.
Las propuestas de los pueblos indígenas frente al extractivismo, para la defensa de sus derechos y los derechos de la Madre Tierra, se resumen en el paradigma del Buen Vivir, como alternativa a la crisis de la civilización occidental.
Necesitamos posicionar este paradigma, articular los procesos e iniciar acciones de incidencia ante instancias internacionales de protección de los derechos indígenas. Para ello, los pueblos indígenas y los movimientos sociales debemos reflexionar juntos, intercambiar experiencias de afirmación de derechos, y articular estrategias sustentadas en el Buen Vivir.
Conscientes de esta urgencia, convocamos al Foro de los Pueblos Indígenas: Minería, Cambio Climático y Buen Vivir, que se desarrollará del 18 al 20 de noviembre de 2010 en Lima, Perú.
Objetivos:
1. Examinar la desmesurada expansión de la actividad minera y sus impactos ambientales, sociales, culturales y económicos sobre los territorios y los derechos de los pueblos indígenas.
2. Analizar la responsabilidad de la actividad minera en la crisis climática, consecuencia de los modelos extractivos y súper consumistas, y los desafíos de la necesaria respuesta organizada de los pueblos.
3. Consolidar la propuesta de Buen Vivir como modelo de vida alternativo para salvar todas las formas de vida en armonía con la Madre Naturaleza.
4. Compartir experiencias y aprendizajes de las acciones de los pueblos indígenas y sus aliados frente a los impactos de la industria minera.
5. Organizar un gran frente mundial por el Buen Vivir y la defensa de la Madre Naturaleza frente a la creciente amenaza del extractivismo minero y la crisis climática.
Cincuenta millones de indígenas pertenecientes a más de 671 pueblos del Abya Yala (América Latina) sufren la imposición de las actividades extractivas, principalmente la minería, en sus territorios. El 90% de la población indígena del continente se concentra en cinco países: Guatemala, México, Perú, Bolivia y Ecuador. Y es precisamente en estos países donde se observa una expansión de la minería, vulnerando derechos colectivos, generando impactos negativos en el modo de vida de las comunidades y pueblos, y constituyendo una de las causas de la crisis climática al contaminar y depredar la Madre Tierra.
La expansión minera se inscribe en la globalización neoliberal, sustentada en el libre mercado, las máximas ventajas a las inversiones extranjeras y la priorización de las actividades extractivas, con mínimos controles ambientales y laborales. Por ello esta expansión está amparada por políticas de Estado que priorizan el crecimiento económico sobre la base de la extracción de los recursos naturales y las exportaciones. En la ejecución de estas políticas, los estados incumplen la obligación de consultar a los pueblos indígenas antes de aprobar el inicio de actividades mineras en sus territorios.
Todo esto se hace en nombre del desarrollo. Sin embargo, la experiencia mundial muestra que la minería no contribuye al desarrollo de los pueblos, pues es una actividad de enclave, que primariza la economía, recibe privilegios tributarios y precariza de manera creciente las condiciones laborales. Y, sobre todo en los países pobres, es una actividad altamente contaminante y violatoria de derechos.
Cuando la crisis climática amenaza todas las formas de vida, las instituciones financieras internacionales y los Estados continúan promoviendo actividades altamente contaminantes. La minería, en particular, utiliza enormes volúmenes de agua y envenena ríos, lagos y cabeceras de cuenca, además de arrojar a aire y tierra sustancias igualmente tóxicas.
A lo anterior se agrega que la imposición de la minería va acompañada de un proceso de criminalización de las protestas indígenas, que se expresa en el endurecimiento de las leyes penales, persecución policial y judicial, desplazamientos forzados, militarización de territorios e incluso torturas y asesinatos.
Frente a esta situación, los pueblos indígenas, a través de sus organizaciones, han emprendido procesos de resistencia a la expansión minera. Han activado diversas estrategias ante el Estado y las empresas para exigir el respeto de sus derechos. Han convocado a la realización de consultas sobre proyectos mineros donde se han manifestado mayoritariamente en contra de esta actividad, sobre todo en Perú, Guatemala y Colombia. Y han llamado a movilizaciones contra las políticas de Estado que favorecen el desarrollo de la industria minera.
Las propuestas de los pueblos indígenas frente al extractivismo, para la defensa de sus derechos y los derechos de la Madre Tierra, se resumen en el paradigma del Buen Vivir, como alternativa a la crisis de la civilización occidental.
Necesitamos posicionar este paradigma, articular los procesos e iniciar acciones de incidencia ante instancias internacionales de protección de los derechos indígenas. Para ello, los pueblos indígenas y los movimientos sociales debemos reflexionar juntos, intercambiar experiencias de afirmación de derechos, y articular estrategias sustentadas en el Buen Vivir.
Conscientes de esta urgencia, convocamos al Foro de los Pueblos Indígenas: Minería, Cambio Climático y Buen Vivir, que se desarrollará del 18 al 20 de noviembre de 2010 en Lima, Perú.
Objetivos:
1. Examinar la desmesurada expansión de la actividad minera y sus impactos ambientales, sociales, culturales y económicos sobre los territorios y los derechos de los pueblos indígenas.
2. Analizar la responsabilidad de la actividad minera en la crisis climática, consecuencia de los modelos extractivos y súper consumistas, y los desafíos de la necesaria respuesta organizada de los pueblos.
3. Consolidar la propuesta de Buen Vivir como modelo de vida alternativo para salvar todas las formas de vida en armonía con la Madre Naturaleza.
4. Compartir experiencias y aprendizajes de las acciones de los pueblos indígenas y sus aliados frente a los impactos de la industria minera.
5. Organizar un gran frente mundial por el Buen Vivir y la defensa de la Madre Naturaleza frente a la creciente amenaza del extractivismo minero y la crisis climática.
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mujer volcan, mujer flor, colibrí, fuego, mujer maiz, mujer luz
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21:48
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